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Bienvenidos

Querido Público:

Es para mí motivo de gran emoción darles la bienvenida a la Temporada XXXIV de la Orquesta Sinfónica de Yucatán, cuya trayectoria, profesionalismo de sus integrantes y calidad de sus interpretaciones la han convertido, junto con el respaldo de su público, en una de las  agrupaciones musicales más destacadas de nuestro país.

Lamentamos mucho que la pandemia del nuevo coronavirus, el COVID-19, haya afectado de manera drástica nuestra vida económica, social y cultural, lo que repercutió en la interrupción de actividades artísticas de nuestra orquesta en la temporada anterior y en el cierre de nuestra casa, el Teatro Peón Contreras.

En el combate contra la enfermedad hemos aplicado también las medidas recomendadas por las autoridades de salud tanto de aislamiento y sana distancia, como el uso de cubrebocas y otras medidas preventivas de higiene, tanto en el personal administrativo como entre los músicos.

En ese contexto y sin bajar la guardia en la lucha contra la enfermedad, reanudaremos actividades para hacer llegar a ustedes otro de los alimentos esenciales de la vida: el de las artes y la cultura. En cuanto las condiciones lo permitan, retornaremos a los conciertos presenciales.

Es sin duda un momento inédito e histórico, ya que los integrantes de la OSY y su público se mantendrán unidos en un rezo colectivo mediante las transmisiones en línea y en directo de una de las artes más hermosas y sublimes del ser humano: la música. 

Para ello, reconocidos solistas y directores invitados nos deleitarán con su excelencia artística.

Obras maestras de compositores como Beethoven, Mozart, Händel, Tchaikovsky, Stravinsky, Márquez y Debussy serán interpretadas en formato de orquesta chica para cuidar la sana distancia y así refrendar la vitalidad de uno de los patrimonios culturales más valiosos del estado: la Orquesta Sinfónica de Yucatán.

Te esperamos.

Mtro. Juan Carlos Lomónaco

Concierto del programa 3, 16 de octubre de 2020:

El francés Ravel evocó una danza lenta propia de las cortes españolas de los siglos XVI y XVII con el grácil movimiento de una princesa y las delicadas piruetas de un pavo real. El programa es complementado con uno de los conciertos para violín más escuchados en el mundo y que refleja cómo su autor, Mozart, era muy competente con ese instrumento. Cierra la “pequeña” Sinfonía 6 de Schubert, de ritmo saltarín y contenido alegre.